Hno. Jorge Robles Squella, Terapio

De la Revista Abordaje 2003 a 2005, Número 15

Jorge Terapio Robles

"JUEGA, ASI PODRAS SER SERIO" ANACHARSIS 600 AC.

Cuando la realidad, de tiempo en tiempo, se impone como una tormenta sin truega y baldea las cubiertas de nuestra existencia con exigencias laborales, con necesidad de optimizar desempeños para poder seguir compitiendo y siendo eficiente, entre olas de nuevas demandas profesionales, familiares, comerciales o sociales, las reacciones que más frecuentemente me ha tocado observar en la práctica clínica son el stress, la depresión, desmotivación, disfuncionamiente laboral, famiiar o social y tendencia al aislamiento, disminución de la autoestima, inseguridad, irritabilidad y una despecie de "cansancio vital". En el entendido de que más de un hermano y en una o más de una oportunidad hemos vivido un episodio con síntomas como los descritos, me ha resultado atractivo el analizar que relevancia puede tener para mi, en este contexto, el pertenecer a la Hermandad de la Costa.

En medio de un mundo acelerado, globalizado,competitivo, inseguro, etc., aparece un Galeón virtual que navega en la fantasía, pero que en la realidad reúne a un grupo de hombres con diversidad de caracteres, profesionales, actividades, credos e intereses en una cofradía con un objetivo tan romántico como lo es el amor al mar el cual, desde un punto de vista sociológico o de operacionabilidad puede ser facilmente calificado como de no sustentable sin embargo, han pasado más de 50 años y la Hermandad no sólo se mantiene, sino que cada día se expande y crece en el país y en muchos otros más. Es una nueva "santa locura de exportación no tradicional".

¿Qué hay detrás de esta organización?, ¿Qué sabiduría hay oculta en la idea que tuvieron los hermanos fundadores de la nao?. Creo que un gran conocimiento del ser humano y un gran conocimiento del mar; de éste aprendieron a conjugar y armonizar la bravura y la fuerza del temporal con la calma y paz de un día de vientos suaves; el silencio con el ruido atronador de una ola rompiente; la generosidad para entregar sus riquezas y ser la prosperidad de los pueblos con el celo con que cuida sus secretos y demanda respeto. De los humanos rescataron su ansia de libertad y de compromiso, de ser adulto, serio y responsable y de ser niño y jugar, de ser autónomos y de necesitar la compañía y la amistad, de enfrentar la vida con fuerza y decisión y de evadirse, por momentos, para dejar esa realidad fuera y tomar contacto consigo mismo en un contexto amigable no amenazante y lleno de amistad.

Cuando un hermano cruza el portalón para embarcarse en un galeón un día de zafarrancho, sucede el primer fenómeno terapéutico. ¿Cual es la sabiduría escondida?...que al momento e este embarque virtual, el hermano deja en tierra la indiferencia y el anonimato de un mundo homogeneisante, para ser hermano con nombre propio, no signado como Tadeo, Mateo o Ramón, sino uno que el mismo escogió y que por los tanto es único; hay sólo un Don Titi, sólo un Taote, sólo un Pelícano o Tarik o Cachiyuyo. El sentido de identidad es un fuerte bálsamo para un sano ego y un efectivo antídoto a las ideas de inutilidad o déficit de trascendencia que a veces nos invaden.

La sabiduría oculta está en la dificultad de conciliar vivencias depresivas con la vida a bordo del galeón; la trilogía cognitiva del depresivo: yo no sirvo para nada, el mundo no sirve para nada y, esta realidad no va a cambiar nunca, es rápidamente barrida de cubierta por el afecto, la alegría, el ingenio y el apoyo afectivo que brindan los hermanos. Si se sabe la noticia qu un hermano está bajoneado no faltará el piquete que lo llamará, lo visitará y lo invitará a embarcarse, y esa actitud, hoy es un tesoro pirata.

El que tiene problemas en su empresa u oficina por ser dominante o prepotente, en la nao, deberá, primero ser un humilde bichicuma y aprender a no acometer con armas o malas palabras...; a tratar a los hermanos como quiere ser correspondido; el que tiene problemas por ser altanero o rebelde, deberá acatar la órdenes del capitán...; el que es competitivo y ambicioso deberá aprender a no tener envidia de las velas y motores...; y el que tiene problemas en su casa o familia por ser agresivo o violento, al cruzar el portalón deberá cambiar su conducta o será castigado y quedará solo con su peste.

Esta filosofía de vida acompaña al hermano toda la vida y lo inmuniza, lo vacuna, y lo fortalece para enfrentar muchos momentos de dolor, pena, o soledad y para compartir alegrías y triunfos, al graduarse de Papá, de suegro o de abuelo, hasta el punto que llevó a decir al hermano Chumague, al que muchos deben conocer: "Que haría yo sin la hermandad...". Finalmente,también nos prepara para enfrentar e iniciar la navegación al Mar de la Eternidad; me acompañarán en las maniobras de zarpe, me despidirán con honores, se preocuparán de mi familia y me recordarán cada año en un zafarrancho en noviembre además de escribir mi nombre en el Piratáreo. El hermano Trauco se preocupó de estar vestido de protocolo al iniciar su navegación sin retorno.

El respeto, el afecto, la alegía, la solidaridad, la amistad, son la mejor terapia en un mundo a ratos complicado, a ratos hostil, a ratos dificil e indiferente y, aunque la Hermndad de la Costa no es una Clínica, si puede, a mi entender, ser un centro muy muy potente de salud mental, y este sabio tesoro pirata, en lo personal lo disfruto intensamente y lo agradezco permanentmente a los Sabios Hermanos Fundadores. La alegría y el humor que se requiere para saber jugar ser Hermano de la Costa, es algo muy serio para tomarlo a la chacota.