Hno. Luis Antonio Paez Campusano,(1954 - 2019), rol 2940, Pirata Morris.

Por el Hno. Manuel Urzúa Lopez, Chispa, VIGIA-ARCHIVERO NAO COPIAPO-CALDERA

Un hondo pesar hubo en ciudad de Caldera, al conocerse el deceso el día martes 24 de diciembre 2019 de quien fuera uno de sus hijos: Luis Páez Campusano, tras haber sufrido una enfermedad y de lo que fueron finalmente depositadas las exequias en el Cementerio Calderino.

Sus funerales fueron acompañados con la comunidad de Caldera en nuestra Guarida “Las Polillas” perteneciente a la Nao Copiapo-Caldera y posteriormente una emotiva despedida tuvo quien era muy conocido como el “Toño Páez” (Q.E.P.D)

Luis Antonio Páez, viudo, deja tres hijos y fue un conocido personaje público, comprometido con la historia, cultura y del turismo de su querido Caldera, tuvo la particularidad de ser maestro de ceremonia en grandes eventos como el aniversario de la comuna, Festival de la Canción Juvenil de Caldera, cuentas públicas y en particular en actos y desfiles del 21 de mayo y al héroe Calderino Manuel Orella E. Trabajó en Pesquera Playa Blanca, en la Municipalidad de Caldera fue Relacionador Público, Encargado de Oficina de Turismo y Encargado como Jefe de Cultura.

DESPEDIDA FAMILIARES

Participaron en su despedida en las afueras del Cementerio su Hija Javiera Páez, su hermana Angela Páez, dos amigos cantantes y un vecino y amigo.

DESPEDIDA POR LA HERMANDAD DE LA COSTA

Fue nuestro Capitán de la Nao Hermano Juan “Esturión” Herrera Hermosilla, quien en parte de su alocución expresó: “Tengo el honor de despedir al “Pirata Morris”, ROL: 2940 quien este martes 24, muy temprano detuvo sus velas, nuestro Hermano y amigo, un gran pirata de la Hermandad de la Costa de Chile de la Nao Copiapo-Caldera. Durante sus últimos días de navegación se enfrentó a una agresiva enfermedad y con los días a un fuerte temporal que venció el coraje de este viejo pirata y lo hizo sucumbir, quedan viajes y anécdotas e innumerables momentos de encuentros que han generado la inmensa amistad y cariño hacia su persona, amistad que jamás fue transgredida y que a contar de este momento es indestructible por su partida al Mar de la Eternidad, pero cada día de la vida estarás en nuestras conversaciones y en los recuerdos más hermosos que nos has heredado y te extrañaremos tus simpáticas y cautivadoras Bitácoras escritas como el Oficial Chupatintas de la Chalupa Caldera que fueron llenas de entretención y admiración por tu creatividad en sus limpios relatos”.